La producción brasileña de soja alcanzaría los 181,62 millones de toneladas en la campaña 2026/27, un aumento de 0,67% respecto al ciclo anterior, según la primera estimación de octubre de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).
El crecimiento se apoyaría en una expansión de 1,43% del área sembrada, hasta 49,31 millones de hectáreas, que compensaría una caída del rendimiento promedio.
La demanda aumentaría a mayor ritmo que la producción: crecería 2,07%, hasta 185,51 millones de toneladas. El consumo interno pasaría de 65,55 a 67,54 millones de toneladas, impulsado por un mayor procesamiento ante la incorporación prevista de biodiésel al 16% (B16). A su vez, las exportaciones subirían de 116,20 a 117,97 millones de toneladas, sostenidas especialmente por la demanda china.
Este escenario reduciría las existencias finales de 9,53 a 6,23 millones de toneladas, una caída de casi 35%. Así, la relación entre stocks y uso total bajaría de aproximadamente 5,2% a 3,4%, dejando un balance más ajustado para la nueva campaña.
En Mato Grosso, en cambio, se proyecta una disminución de la cosecha. Ante los riesgos climáticos asociados a El Niño, el rendimiento previsto se ubica en 64,82 bolsas de 60 kilos por hectárea —unos 3.889 kilos—, 2,02% por debajo de la campaña 2025/26, informó el Instituto Matogrossense de Economía Agrícola (Imea). La producción caería 1,43%, hasta 50,89 millones de toneladas.
El retroceso ocurriría pese a un aumento de 0,60% del área sembrada, que alcanzaría los 13,08 millones de hectáreas. Se trataría de la menor expansión de la superficie sojera de Mato Grosso de toda la serie histórica.
