La firme demanda de la ganadería, la relación de precios y las perspectivas productivas bajo un escenario Niño alientan una nueva expansión del cereal. En soja, LDC no espera un retroceso significativo del área, aunque las ventas anticipadas todavía son muy limitadas.
La próxima zafra de verano comienza a perfilarse con una mayor presencia del maíz. Las primeras siembras del cultivo de primavera comenzarán a rondar en los próximos días.
Mario Sampaolesi, head de Originación de Cereales y Oleaginosas de LDC Uruguay, comentó a Informe Tardáguila que la compañía trabaja de forma preliminar con la posibilidad de que el cereal alcance unas 320 mil hectáreas entre cultivos de primera y segunda, aunque aclaró que la estimación todavía está en proceso de revisión.
El récord de siembra en Uruguay es de la zafra 2024/25 con 260 mil ha, por lo que en esta campaña se implantarían unas 60 mil ha de maíz. El récord de rendimiento lo tiene la zafra 2018/19 con kg/ha 7.608.
“¿Vemos más maíz? Sí”, resumió Sampaolesi. Entre los factores que respaldan esa perspectiva mencionó la firme demanda proveniente de la ganadería y una mejora en la ecuación económica del cultivo. A eso se agrega un escenario climático asociado a El Niño que, en términos estadísticos, suele ser favorable para los cultivos de verano, aunque advirtió que un exceso de precipitaciones también representa un riesgo.
Por eso, señaló que los productores deberán estar atentos para aprovechar rápidamente las ventanas de siembra que se presenten.
La soja mantendría una superficie importante
El crecimiento del maíz no necesariamente implicaría un retroceso pronunciado de la soja. Sampaolesi consideró que podría registrarse “un poquito menos de área”, pero sin un cambio drástico en la superficie del principal cultivo de verano. Además, destacó que las referencias de precio disponibles siguen permitiendo construir márgenes atractivos, aunque todavía falta mucho para definir el resultado de la campaña.
La soja mayo 2027 llegó semanas atrás a ubicarse en el entorno de US$/t 400 y posteriormente avanzó hacia referencias de US$/t 430-437. “Son muy buenos precios”, afirmó Sampaolesi. Sin embargo, señaló que el productor uruguayo todavía se muestra muy cauto para tomar posiciones anticipadas y las operaciones forward de la nueva cosecha son escasas, más allá de algunos negocios puntuales vinculados al cierre de arrendamientos.
La soja vieja está prácticamente comercializada
En paralelo, la comercialización de la soja de la última zafra está prácticamente terminada. LDC prevé completar durante septiembre la ejecución de los programas de exportación y la carga de los barcos pendientes. “El partido está recontra hecho”, resumió Sampaolesi, quien señaló que Uruguay prácticamente dejó de estar ofrecido en el mercado internacional.
Los últimos negocios corresponden fundamentalmente a productores que conservaron mercadería y pudieron esperar una recuperación de las cotizaciones. Según Sampaolesi, hubo casos que lograron promedios de venta próximos a US$/t 420. Parte de la soja disponible también quedó reservada como semilla para uso propio en la próxima siembra.



