Por Justino Zavala
El suero de queso y sus derivados (WPC y WPI) son hoy los protagonistas del mercado de los lácteos con una fuerte demanda que supera ampliamente la oferta.
En los últimos años estamos asistiendo a un cambio sustancial en los mercados de lácteos. El consumidor viene migrando rápidamente hacia productos con alto contenido de proteínas, básicamente impulsado por la nutrición deportiva, el incentivo cultural a consumir alimentos funcionales, el envejecimiento poblacional y también por el creciente uso de medicamentos GLP-1 (Ozempic) para adelgazar.
El crecimiento de este mercado es del orden del 10% anual, alcanzando en 2025 los US$ 13.580 millones, y se proyecta para este año llegar a los US$ 14.580 millones. Para 2034 se estima que alcanzará la cifra de US$ 26.240 millones.
Hoy hay una crisis de oferta con muchos fabricantes cerrando contratos para 2027.
Las estrellas del mercado son el WPC 80 (Whey Protein Concentrate 80%) y el WPI (Whey Protein Isolate), cuyos valores alcanzan los US$/ton 16.700 y US$/ton 28.000 , respectivamente. El mercado mundial de estos productos está dominado por EEUU con el 30% pero con los productos de mayor valor, la Unión Europea con el 35% pero con menores valores, seguidos por Oceanía (12%), América Latina (7%) y otros.
Uruguay exporta en el entorno de las 15.000 toneladas. Los datos disponibles de valor hablan de US$ 14,9 millones en 2024. Los principales destinos son Filipinas, Brasil y algo en China.
Esta breve descripción del mercado mundial del suero y sus derivados pretende aportar insumos a la discusión que hoy nos planteamos en cuanto a hacia dónde deben ir nuestros esfuerzos cuando pensamos en aumentar la capacidad industrial, frente al crecimiento de la producción de leche.
El 80% de nuestra producción va al mundo y esa cifra crecerá a medida que lo haga nuestra remisión de leche a plantas. Sabemos las dificultades que enfrentamos en los mercados de Brasil y Argelia para colocar, en el futuro próximo, nuestro principal producto de exportación (70%): la leche en polvo entera.
De la capacidad de valorizar cada tonelada que exportamos depende el precio que va a recibir el productor.
El suero y sus derivados pueden llegar a valorizar los quesos en hasta un 30%, lo que los convierte en productos muy rentables. No ignoro las dificultades para construir mercados, pero no me gustaría que empezáramos cuando se nos empiecen a cerrar las puertas de la LPE.
Se trata de pensar en el futuro, que, como sabemos, empieza hoy.