El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, medió directamente con las autoridades de Katoen Natie en Bélgica y con los dirigentes sindicales para destrabar los últimos puntos pendientes de la negociación, informó El Observador.
El conflicto en el puerto de Montevideo, que ya acumulaba más de cuatro meses, llegó a su fin con un entendimiento entre Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el sindicato este miércoles en la tardecita. El desenlace se dio luego de que el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, tomara contacto personalmente con representantes de Katoen Natie en Bélgica y con la dirigencia gremial de la terminal.
Hasta ese momento, la discusión formal del convenio colectivo seguía abierta en torno a un punto puntual: el régimen de jornales asegurados para 197 trabajadores. La empresa sostenía un piso de 20 jornales mensuales, mientras el sindicato buscaba llevarlo a 21.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) había propuesto aplicar ese cambio recién a partir de mayo de 2027, algo que el gremio resistía, pidiendo que rigiera desde la firma del acuerdo (o, como alternativa, desde enero), y sumando una condición extra: que en mayo de 2027 el número subiera todavía más, a 22 jornales. Con ese desacuerdo sobre la mesa había terminado la ronda tripartita del día anterior, que quedó en cuarto intermedio.
Una gestión política para destrabar lo que faltaba
El desenlace llegó por otra vía. Sánchez tomó el teléfono y habló con los directivos de Katoen Natie en Amberes y con los referentes sindicales de TCP, llevando una fórmula intermedia: fijar los 21 jornales desde enero, sin exigir ningún ajuste adicional en mayo, según El Observador.
Quedaban todavía dos cuestiones de la propuesta oficial sin resolver. Una era el monto de una partida extraordinaria por la firma del convenio, donde se mantuvo el criterio de buscar un número intermedio entre lo que pedía cada parte (la empresa ofrecía $ 27.000, el sindicato reclamaba $ 50.000).
La otra era una compensación especial para ciertos puestos específicos, como mantenimiento, el área de M&R (reparación de contenedores) y los choferes de straddle carrier. A esa fórmula, desde la Torre Ejecutiva se agregó que el nuevo convenio tuviera una vigencia de cinco años y una cláusula de paz incorporada.
Esta tarde, tanto la casa matriz en Bélgica como el sindicato dieron luz verde a la propuesta impulsada por Sánchez, aunque el cierre definitivo todavía requiere pasos formales: la firma de un preacuerdo entre TCP y los trabajadores en el MTSS este jueves, y su posterior aprobación en una asamblea gremial.
Superada esa instancia, el próximo paso será redactar el convenio colectivo completo, que incluye otros puntos además de los tres que mantuvieron el conflicto en vilo en los últimos días y causaron pérdidas millonarias para el comercio exterior, además de afectar la reputación de puerto hub de la terminal de Montevideo.



