
Al precio de la reposición le llevó 15-20 días reaccionar a la fuerte escalada del ganado a faena que comenzó con el año, pero en las dos últimas semanas de enero comenzó con una reacción que no solo elevó los precios en términos absolutos, sino también en la relación con los animales terminados.
La relación de reposición escaló de 1,15 a mediados de enero a 1,33 esta semana. Van ya 8 meses con el novillo por encima de los US$ 5 el kilo y se consolidan expectativas de que estos valores se mantendrán en el mediano plazo, lo que da más seguridad a la hora de pujar por animales que estarán prontos dentro de más de 1 año.
El momento es más que propicio en tanto se está en las puertas de una nueva zafra de comercialización de terneros, la cual comenzará con valores que, en promedio, ya superan los US$ 4,00 el kilo, con picos que llegaron a superar por primera vez en la historia los US$ 5,00 para animales livianos.

Esta zafra de terneros se supone numerosa, en especial en el caso de los machos. La cantidad de vacas de cría era elevada (4,26 millones) y la tasa de destete (de acuerdo con el resultado del Taller de Preñez de INIA Treinta y Tres) también alta, de 82,1%. Considerando una merma usual entre preñez y destete, se estaría por segundo año consecutivo en una generación de más de 3 millones de cabezas.
Teniendo en cuenta las actuales condiciones del mercado, no parece que pueda darse una presión bajista sobre los precios de los terneros en la zafra como consecuencia de una oferta relativamente numerosa.
Más bien, todo lo contrario; el mercado está ávido por animales de reposición y por eso los está pagando a precios históricamente altos.
Que la zafra comience con una cotización que se va a ubicar por encima de los US$ 4 por las terneradas livianas es muy auspicioso. Más allá de lo poco que vale el dólar, los terneros se van a vender en el entorno de US$ 750 por cabeza, una cotización que, a priori, parece suficiente como para incentivar a los criadores a seguir invirtiendo para lograr una mayor cantidad de terneros destetados también el año que viene.
Entre marzo y mayo de 2025 se vendieron en los remates por pantalla 108 mil terneros y terneras, de los cuales 69 eran machos y se comercializaron a un valor medio de US$ 2,96 por kilo y US$ 541 al bulto, además de 27 mil hembras a US$ 2,59 el kilo y US$ 450 al bulto. La venta se completó con lotes mixtos. Se facturaron US$ 55 millones.
Este año se supone que se comercializará una cantidad similar con valores que serán sensiblemente superiores. En principio, unos US$ 750 por cabeza los machos y US$ 650 las hembras.
De confirmarse estas proyecciones, la facturación en las pantallas por la zafra de terneros aumentaría a unos US$ 77 millones, un aumento de US$ 22 millones que irán en su mayoría a los bolsillos de los criadores.
Una buena noticia de cara al futuro para que la maquinita de producción siga evolucionando de forma positiva.


