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Experiencias Clipex 2026 reunió a Fausto Brighenti, Alfonso Capurro y Rafael Ferber para analizar el contexto internacional, los mercados y los desafíos sanitarios del sector, entre otros temas. 

La quinta edición de Experiencias Clipex 2026 convocó este lunes a tres referentes del sector agropecuario para debatir el presente y los desafíos que vienen. Fausto Brighenti, productor y trader de carnes, Alfonso Capurro, economista y socio de CPA Ferrere, y Rafael Ferber, presidente de la ARU, ofrecieron sus visiones sobre mercados, economía global y los principales riesgos que enfrenta la ganadería uruguaya. La moderación estuvo a cargo de Martín Olaverry, periodista de Oriental Agropecuaria y Carve. 

Un segundo semestre sin grandes sobresaltos

Brighenti fue el más optimista sobre el corto plazo. “Para el segundo semestre no hay riesgo”, afirmó, y destacó que de la feria Sial de Shanghai se trajo una lectura clara: la demanda asiática por carne de corral y calidad está en alza. “Los chinos aprendieron del marbling de Australia y nos piden carne de calidad. Cuando hace eso está diversificando y saliendo del commodity”, explicó.

Para el trader, Argentina y Uruguay tienen una oportunidad concreta en ese segmento, que ofrece menor volatilidad de precios que el commodity que produce Brasil.

Brighenti también apuntó al potencial del acuerdo UE-Mercosur, que traccionará los cortes de mayor calidad, y al posible embargo a la carne brasileña en Europa en setiembre como una ventana adicional para Uruguay. A más largo plazo, citó al analista australiano Simon Quilty: “los precios más altos para la ganadería se verían en 2027”.

El mundo que mira el sector

Capurro aportó el marco macroeconómico. En Estados Unidos, la guerra en Medio Oriente revivió la inflación, que pasó del 2,4% previo al conflicto al 3,8% actual, impulsada por los combustibles. “Eso come parte de los salarios y erosiona el poder de compra de los hogares”, señaló.

La popularidad de Trump está en baja y el mercado ya descuenta alguna suba de tasas para contener las expectativas inflacionarias.

“Las tasas de referencia valen medio punto más. Eso es más intereses para financiar el déficit fiscal de Uruguay”, advirtió.

Sobre China, Capurro se mostró “estructuralmente optimista” pese a las señales de debilidad en la demanda. “Prefiero que crezca al 5% con salarios más altos y que compre más”, dijo. En Europa, destacó la expectativa por la entrada en vigencia del acuerdo UE-Mercosur, aunque advirtió que la región es una de las más afectadas por la guerra por su dependencia energética del petróleo y el gas.

En Uruguay, CPA proyecta un crecimiento de entre 1,2% y 1,3% para este año. “En un año muy complejo, el sector agropecuario está en muy buen momento. Es el sector estrella del 2026”, remató.

Precio y certeza, lo demás después

Ferber resumió la situación del productor en dos palabras: “precio y certeza, lo demás después va a estar”. El presidente de la ARU señaló que la caída del 18% en la faena no es una señal de crisis sino de confianza: “el productor está haciendo un esfuerzo por mantener el stock para el mañana. Hoy estamos aguantando vacas para generar terneros”. Para Ferber, si el productor no tuviera confianza, estaría liquidando.

“El productor uruguayo invierte, baja la edad de faena y aumenta el precio”, afirmó.

Sobre el acuerdo UE-Mercosur, Ferber fue claro: “nos llega en un buen momento porque no estamos desesperados. Para negociar bien precisamos tiempo”. Acompañó la estrategia de la Cancillería de negociar toda la cuota junta y sin apuros.

También destacó el Transpacífico como el acuerdo de mayor potencial, especialmente para los cortes del delantero en Japón. “Los goles llevan más de un período de gobierno. En esa parte creo que estamos muy bien”, valoró.

La garrapata, la luz naranja

El tema sanitario fue el que generó mayor preocupación entre los panelistas. Ferber fue contundente: “son de los errores no forzados que no podemos cometer. Si nos bajan el dedo en cuatro o cinco plantas nos complicamos de verdad. Ahí sí es una luz naranja”. El presidente de la ARU reclamó liderazgo, medidas sancionatorias claras y que el MGAP provea toda la información disponible.

 “No pueden llegar residuos a plantas. Todo lo demás es secundario”, dijo.

Ferber también alertó sobre la multirresistencia de los productos disponibles: “con las herramientas que tenemos hoy vamos a estar peor. O investigamos o sale algo distinto como la edición genética o una vacuna que funcione. Eso lleva tiempo. Precisamos principios activos nuevos”. El dirigente dijo que el decreto del MGAP sobre movimiento de animales con cásacara de garrapta envía “señales ambiguas” al sector.

Ferber consideró que llegar a la hemovacuna y a los 3 millones de terneros son los objetivos centrales en los que hay que invertir sin dudar.

 

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