
La posibilidad de que la administración Trump elimine o flexibilice aranceles para la carne importada sigue generando incertidumbre entre los compradores, pese a que hasta ahora no hubo medidas concretas.
“Los importadores no quieren comprometer demasiados embarques para adelante”, explicó un trader en diálogo con WBR.
Esa cautela se traduce en compras puntuales y una actividad más lenta, especialmente para la carne sudamericana, que compite además con mercadería ya disponible en el mercado estadounidense.
Sin embargo, la fuente sostuvo que los fundamentos continúan siendo sólidos. Destacó que el 90 CL doméstico sigue cerca de niveles récord, mientras que el 50 CL también permanece en valores históricamente elevados. Según su visión, el faltante estructural de carne en EEUU no desapareció y continúa sosteniendo al mercado.
Además, observó una marcada segmentación de la demanda. Algunos usuarios continúan comprando exclusivamente carne australiana o neozelandesa, independientemente de la diferencia de precios con Sudamérica, especialmente ante la preocupación por la disponibilidad futura de materia prima para manufactura.
Un operador señaló que algunos clientes siguen pagando primas significativas por carne australiana y neozelandesa (+US$/t 1.000) versus Sudamérica. Hoy Australia está cerrando negocios por el 90 VL a US$/t 7.800 CIF, a US$/t 8.500 el 95 CL, y a US$/t 8.000 el 85 CL.
Por otro lado, un bróker indicó que el precio ha comenzado a aflojar porque está apareciendo más volumen y oferta desde Brasil. En los cortes, por ejemplo, en la última semana se notó un notorio aumento en la oferta australiana producto del efecto “cuota China”.

