Las terneras tuvieron un valor destacado en la segunda jornada del remate 325 de Plaza Rural del pasado viernes, con un promedio prácticamente calcado al de los terneros y mejoras en casi todas las categorías respecto de la subasta previa.
Con una oferta de 2.040 cabezas en 32 lotes, las terneras promediaron US$ 4,10 al kilo (US$ 744 al bulto), con colocación total; el valor mejoró 4,9% frente al remate anterior, cuando habían promediado US$ 3,91.
Los terneros/terneras, sobre 1.102 cabezas en 25 lotes, se ubicaron en US$ 3,93 al kilo (US$ 701,45 al bulto), también con el 100% de lo ofrecido vendido.
Las vaquillonas de 1 a 2 años promediaron US$ 3,40 al kilo (US$ 988,31 al bulto) sobre 1.307 cabezas, una mejora de 9,3% respecto de los US$ 3,11 del remate previo.
Las de más de 2 años cotizaron a US$ 3,26 (US$ 1.032,08 al bulto) sobre una oferta más acotada de 199 cabezas, con una suba aún mayor: 15,6% por encima de los US$ 2,82 anteriores. Ambas categorías colocaron el 100% de lo ofrecido.
En vientres, el rubro más numeroso de la jornada, los preñados promediaron US$ 1.306,88 al bulto —con precios que oscilaron entre US$ 1.070 y US$ 1.715 según el lote— sobre una oferta de 1.750 cabezas en 40 lotes, con una colocación del 91,82%; la mejora frente al remate anterior fue de 5,5%, cuando el promedio había sido de US$ 1.238,76. Los entorados, en cambio, cedieron 3,4%, de US$ 1.001,26 a US$ 967,67, sobre 714 cabezas y con el 96,10% de colocación.
Completaron el remate las piezas de cría, que promediaron US$ 756,03 sobre 330 cabezas con colocación total —4,4% más que los US$ 724,28 del remate previo—, y las vacas de pedigree, que alcanzaron US$ 1.757,50 de promedio.



