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Las lluvias de los últimos días aportaron entre 50 y 60 milímetros en la zona de Conchillas y llegaron en un momento clave para los cultivos de invierno. El gerente de Producción de Dalmás Agro, Alexis González, destacó el buen estado general de las chacras, aunque advirtió que la elevada humedad ambiente y los días sin sol generan preocupación por el riesgo de enfermedades.

Los cultivos de invierno mantienen un buen potencial productivo en el suroeste de Uruguay, luego de recibir precipitaciones que permitieron recomponer la humedad del suelo. Sin embargo, las condiciones ambientales de los últimos días generan incertidumbre en una etapa decisiva para la definición de los rendimientos.

El Ing. Agr. Alexis González, gerente de Producción de Dalmás Agro, señaló a Informe Tardáguila que tanto la colza como el trigo, la cebada y la arveja presentan un desarrollo favorable. “Los vemos con buen potencial”, resumió, aunque reconoció que la sucesión de jornadas húmedas y con escasa radiación solar comienza a generar preocupación.

En la zona de Conchillas, departamento de Colonia, las últimas lluvias acumularon entre 50 y 60 milímetros, un aporte que resultó oportuno después de varias semanas con precipitaciones insuficientes. González explicó que, si bien agosto tuvo numerosos días de mal tiempo y lloviznas, los acumulados no habían sido particularmente elevados.

Como ejemplo, mencionó que una de las represas del establecimiento se encontraba aproximadamente a la mitad de su capacidad antes de las últimas precipitaciones. “Esta agua llegó bien, la precisábamos”, destacó.

La humedad y la falta de sol generan preocupación

La mayor inquietud está asociada a las condiciones favorables para el desarrollo de fusarium, especialmente en los trigos que atraviesan la floración y el llenado de grano.

“Lo que nos está poniendo nerviosos son estos días de falta de sol. Es ideal para fusarium”, advirtió González.

El técnico explicó que buena parte de los cultivos de trigo, cebada y colza se encuentra en pleno llenado de grano, aunque todavía hay algunos trigos más atrasados que permanecen en embuche y próximos a espigar.

En esta etapa, consideró que el escenario ideal sería contar con días soleados y temperaturas frescas, sin heladas. La baja de las temperaturas, con registros cercanos a 13 °C, representa un factor favorable porque reduce parcialmente el riesgo sanitario.

“La temperatura fresca la estamos teniendo. El tema es que nos está faltando sol y esta humedad ambiente es malísima”, explicó.

Si bien existe la posibilidad de realizar aplicaciones de fungicidas, González aclaró que su eficacia frente a estas condiciones no es total, por lo que el resultado final dependerá en buena medida de la evolución del clima durante los próximos días.

Aparecen enfermedades foliares, aunque la roya sigue tranquila

En materia sanitaria, el gerente de Producción de Dalmás Agro señaló que el año venía relativamente tranquilo para trigo y cebada, aunque recientemente comenzó a observarse una mayor presencia de mancha en red y escaldadura en cebada.

En trigo, la principal enfermedad detectada es la septoriosis, mientras que la roya ha tenido una incidencia limitada. González explicó que estas enfermedades foliares se están manejando mediante aplicaciones de fungicidas, aunque las condiciones actuales obligan a mantener una vigilancia estrecha sobre los cultivos.

La fertilización está completa y se acerca la cosecha

Dalmás Agro ya completó las aplicaciones de nitrógeno en los cultivos de invierno. En el caso de algunos trigos destinados a la industria, la última intervención se realizó durante la semana pasada, en estado de embuche, con el objetivo de mejorar los niveles de proteína.

González explicó que la empresa produce un volumen importante de semillas, donde las exigencias de calidad son diferentes a las del trigo destinado a la industria molinera. Mientras que en este último se consideran variables como la proteína y el peso hectolítrico, en la producción de semilla adquieren mayor importancia la germinación, el vigor y la pureza del material, además de evitar contaminaciones.

En el plano comercial, indicó que la empresa ya tiene vendidos granos de cebada y colza, mientras que todavía no concretó negocios de trigo. “Trigo no hemos vendido, no nos animamos”, comentó.

Las primeras cosechas podrían comenzar entre fines de octubre y principios de noviembre, con algunas colzas primaverales que presentan un desarrollo más adelantado.

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