Shorthorn, la primera raza vacuna que llegó al país en 1859, definió sus Grandes Campeones en la Expo Prado 2026 con dos ejemplares que, a criterio del jurado, resumen lo que la raza ofrece en la actualidad: un toro "completo" y estructuralmente prolijo, y una vaca joven recién parida que combina funcionalidad y feminidad.
Las calificaciones estuvieron a cargo del doctor Pablo Zerbino, quien remarcó que se trata de una raza británica que "ya habla de calidad de carne, de habilidad materna, de adaptación al medio, función y corrección", atributos a los que sumó la condición que consideró más relevante en el escenario actual de la ganadería, la gran capacidad de la raza para interactuar con otras razas en los cruzamientos.
El Gran Campeón, expuesto por la cabaña Santa Josefina de Enrique Hughes (Tacuarembó), fue definido por Zerbino como el ejemplar "más completo... con mejor preparación, mucho volumen, muy descendida la costilla, ancho, carnudo arriba", un toro "muy prolijo estructuralmente, con buenos testículos".
La Gran Campeona, expuesta por la cabaña Piraraja de Horacio Acosta (Lavalleja), es una vaca joven parida entre 15 y 20 días antes del juzgamiento, con "una ubre correcta" y, según el jurado, "estructuralmente muy buena, con muy buenas patas, hueso, firme arriba, ancha, carnuda, también costilluda pero femenina".
Limangus
La cabaña Los Potreros, de Gilberto Porta (Canelones), obtuvo el Gran Campeón y la Gran Campeona en la jura de la raza Limangus, bajo la jura del ingeniero agrónomo Andrés Peñagaricano.
El jurado destacó que el crecimiento de la raza en la cantidad de animales presentados en pista también se refleja en su presencia en los campos uruguayos, y afirmó que "es una raza que tiene mucho para aportar" tanto como raza pura como en cruzamientos terminales, con aplicación tanto en sistemas de producción intensiva como en producción pastoril.
Sobre los ejemplares premiados, Peñagaricano señaló que la Gran Campeona "es una hembra muy completa, súper femenina, con una cobertura de grasa envidiable, muy bien distribuida y con muy buen desplazamiento", mientras que del Gran Campeón resaltó "su musculatura, capacidad carnicera y unos cuartos envidiables apoyados en un área de ojo de bife bien destacado para la edad".
Gilberto Porta, director de Los Potreros, señaló que obtener ambos campeonatos "es muy importante, porque en la pista había un volumen importante de animales", a lo que se sumaron otros premios menores; el macho campeón pasará a un banco de semen para comercializar su genética, mientras que la hembra quedará para el armado de embriones.

