
La producción de leche se mantiene firme en Florida, pero la falta de lluvias empieza a complicar la planificación forrajera. El mercado internacional muestra señales de recuperación y vuelve a abrir expectativas para el precio.
La producción lechera atraviesa un verano con luces y sombras. En Florida, uno de los principales polos lecheros del país, el balance productivo sigue siendo positivo, aunque la falta de lluvias comienza a generar preocupación, especialmente por su impacto en la base forrajera y en los costos hacia adelante.
“Venimos de un año muy bueno desde el punto de vista productivo”, señaló el productor lechero Horacio Rodríguez en diálogo con Informe Tardáguila en el marco de Agro en Punta.
Según explicó, en su zona la mayoría de los tambos mantiene buenos niveles de producción individual por vaca. Sin embargo, la sequía ya dejó huella en los maíces de primera, que venían con muy buen potencial. “No solo se hicieron menos silos, sino que además gran parte del maíz de buena calidad terminó picado”, indicó.
El escenario forrajero todavía depende de lo que ocurra en las próximas semanas. Los maíces de segunda, en general, muestran un mejor estado y podrían sostenerse si llegan lluvias en el corto plazo. Rodríguez se mostró moderadamente optimista: “Cuando viene un verano seco, si después llueve, el otoño suele responder muy rápido. Las pasturas caminan muy bien por la desnitrogenación del suelo”.
En ese sentido, mencionó que algunos pronósticos empiezan a señalar una transición hacia una fase climática neutra, aunque aclaró que eso no garantiza precipitaciones.
La recuperación de Fonterra y las industrias en problemas
En paralelo, el mercado internacional de los lácteos aparece como un factor clave para sostener el ánimo del sector. Tras varios meses de correcciones a la baja, las últimas licitaciones internacionales de Fonterra mostraron dos subas consecutivas y una señal de estabilización.
“La tendencia es importante y genera expectativa”, afirmó el productor, que también puso el foco en la misión oficial y empresarial a China, donde la industria láctea busca avanzar en acuerdos comerciales de mayor alcance.
El contexto externo no está exento de riesgos. Rodríguez advirtió que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea podría generar mayor competencia en mercados clave como Brasil, especialmente para quesos y otros productos lácteos europeos. Aun así, sostuvo que el mercado brasileño sigue siendo estratégico para Uruguay.
En cuanto a la situación de las industrias por fuera de Conaprole, el panorama sigue siendo ajustado. “Están todas complicadas”, resumió. En su caso, remite a Alimentos Fray Bentos y, por ahora, no ha tenido inconvenientes, aunque reconoció que el tipo de cambio sigue siendo un factor de presión.
“Venden 100% en dólares y tienen costos en pesos: mano de obra, energía, todo eso pesa”, explicó.
De cara a 2026, el gran objetivo es sostener un precio de la leche por encima de los US$ 0,40 por litro y lograr cierta recomposición del tipo de cambio. “Para los exportadores, un dólar en el entorno de $ 37 es un problema. Ojalá retome un poco más”, concluyó.



