
Desde Shanghái, China
La edición 2026 de SIAL Shanghái dejó un escenario más claro para el mercado chino de carne vacuna, aunque también con nuevos desafíos para los exportadores argentinos. Así lo analizó Hugo Borrell, CEO de ArreBeef, quien consideró que las restricciones impuestas por China a Brasil y Australia pueden abrir oportunidades para Argentina, especialmente en el segmento grainfed.
“Ya está claro que no habrá modificaciones en la salvaguarda ni más cupo para Brasil, y eso deja un panorama más definido para lo que queda del año”, señaló Borrell durante la feria en Shanghái. El ejecutivo sostuvo que, mientras Argentina perderá competitividad en Estados Unidos tras la eliminación de aranceles de importación, podría fortalecerse en China.
“Si más proveedores se vuelcan a Estados Unidos, China va a quedar más protegida en materia prima y, con los cupos de salvaguarda agotándose en los próximos meses, debería ser un mercado próspero para Argentina”, afirmó.
Respecto al ánimo de los importadores chinos, Borrell indicó que durante la feria predominó una actitud cautelosa. “Todos dicen que tienen mucho stock, pero están jugando al póquer. No se hicieron muchos negocios porque todavía están especulando qué va a pasar”, comentó. Sin embargo, consideró que las decisiones del mercado ya están prácticamente tomadas y que en las próximas semanas podría reactivarse el negocio para Argentina.
El CEO de ArreBeef recordó que Australia ya superó el 80% de utilización de su cuota y que Estados Unidos sigue limitado por las restricciones chinas a la carne producida con promotores de crecimiento. En ese contexto, sostuvo que Argentina busca consolidarse en el segmento grainfed.
“Hace varios años que venimos desarrollando ese modelo de negocio. Argentina va detrás, pero firme y sin pausa. Muchas plantas ya desarrollaron estrategias para posicionarse en ese nicho de mayor valor agregado”, explicó.
Borrell reconoció que la oferta de ganado seguirá muy ajustada en Argentina durante todo 2026. “El año entero va a ser difícil”, advirtió. Señaló que el ingreso del invierno generará una mayor salida de vacas, lo que permitirá algunos meses de mayor disponibilidad de carne para China, aunque luego volverán las restricciones de oferta.
Según indicó, los precios de la vaca para China continúan firmes, en un rango de entre US$ 6.800 y US$ 7.200 por tonelada, pese a cierta corrección en Brasil.
Consultado sobre una posible reducción de impuestos a la exportación en Argentina, Borrell consideró que cualquier mejora en las condiciones comerciales termina trasladándose rápidamente al valor del ganado.
“Cada incentivo va directo al precio de la hacienda. Nosotros somos el equilibrista del negocio”, resumió.
En relación con Europa, el ejecutivo opinó que la reciente baja en los valores de la cuota Hilton responde más a una estrategia de los importadores que a un deterioro estructural de la demanda.
“Los precios habían alcanzado niveles históricamente altos durante demasiadas semanas y los importadores buscaron enfriar un poco el mercado”, explicó. De todos modos, destacó que los valores actuales siguen siendo excepcionalmente elevados.
