El ruedo central de la Expo Prado volvió a ser el epicentro de la genética bovina con definiciones que combinaron la consolidación de razas en pleno crecimiento, estrenos perfectos y proyectos familiares enfocados en la productividad a pasto. Las calificaciones de Braford, Wagyu y Senepol dejaron veredictos claros, fundamentados por jurados que priorizaron el equilibrio, la corrección estructural y la capacidad carnicera adaptada al Uruguay.
Braford
La pista de Braford reflejó un avance contundente que fue ampliamente ponderado por el jurado Martín Zuza. El experto no escatimó elogios para el nivel de la fila: "Realmente, la evolución que vi hoy es algo impresionante", afirmó, haciendo hincapié en la conformación de cabezas típicas, la firmeza de aplomos y un promedio sobresaliente desde las categorías jóvenes hasta los ejemplares adultos.
En los machos, el máximo galardón de Gran Campeón y Campeón Dos Años correspondió a cabaña Sauce Chico, establecimiento de la familia Umpiérrez radicado en Florida, en las cercanías de Sarandí Grande. El toro —bautizado en la cabaña como "Julián"— cautivó al jurado por su armonía y funcionalidad: "Es un reproductor de mucha clase, calidad y balance; de esos toros que uno proyecta para trabajar en el campo sin tener que cuidar ningún detalle. Será un gran aporte para la raza", remarcó Zuza.
Martín Umpiérrez detalló que el ejemplar combina líneas argentinas, siendo hijo de Victoriano sobre una madre nacida por transferencia embrionaria importada desde el vecino país. "Le teníamos una fe enorme. Nos atraía su moderación y volumen de carne; es profundo, ancho, camina con soltura y tiene una cabeza bien masculina", describió. El triunfo tuvo un sabor histórico para el establecimiento, que formalizó su cabaña en 2022 y alcanzaba así su primer gran campeonato en su estreno en el Prado. El Reservado Gran Campeón Macho fue para Cabaña Illescas (Campeón Junior), mientras que el Tercer Mejor Macho recayó en El Telégrafo (Campeón Senior).
En las hembras, el Gran Campeonato fue conquistado por cabaña La Perdiz con una vaca adulta preñada y próxima a parir que ya contaba con una cría al pie. Zuza argumentó su fallo en favor de la moderación y la fertilidad: "No hay que ir a los extremos, sino al equilibrio; son vientres de tamaño intermedio, anchos y productivos, sumamente útiles para cualquier campo".
Rafael Durán, directivo de La Perdiz, recordó que la Gran Campeona es una hija de Fanfarrón con trayectoria ganadora en Durazno. "El jurado le valoró el frame, su ancho de costilla, el estado de gravidez y la soltura de marcha", señaló, confirmando que el ejemplar cerrará su periplo en pistas para dedicarse exclusivamente a la fase de donante en el plantel. En la fila femenina, la Reservada Gran Campeona fue expuesta por Cabaña Illescas (Campeona Vaquillona Joven) y la Tercera Mejor Hembra correspondió también a La Perdiz (Campeona Vaquillona).
Wagyu
Con cinco reproductores en competencia (tres hembras y dos machos), la raza Wagyu tuvo una jura sumamente técnica a cargo del brasileño Vilson Ronchi Junior, quien expresó su grata sorpresa: "No esperaba una calidad tan alta como la que vi; los animales llegaron con una preparación óptima, gran expresión racial y correcto desarrollo reproductivo".
La gran protagonista de la jornada fue Agroland S.A. a través de cabaña La Bettina, adjudicándose los Grandes Campeonatos de machos y de hembras en su presentación debut en el ruedo de la Rural. Nicolás Chocho, representante del establecimiento, celebró la doble coronación y puso de relieve las aptitudes de la raza: "Es un biotipo precoz, con facilidad de parto y una excelente adaptación a las condiciones de campo natural en Uruguay, incorporado con el foco puesto en la producción de carne de máxima calidad". Chocho explicó que el proyecto ganadero comenzó con la adquisición de vacas base y el posterior desarrollo de programas de embriones, proyectando continuar la evolución de estos reproductores hacia futuras exposiciones.
Senepol
Bajo la calificación del Dr. Héctor Bonomi Danza, la raza Senepol presentó tres reproductores pertenecientes en su totalidad a cabaña La Palabra, de Raúl Zabala, firma que obtuvo la Gran Campeona, el Gran Campeón y el Reservado Gran Campeón.
Al evaluar a la hembra, Bonomi resaltó su capacidad de traslación, la correcta angulación de garrones y caderas, y la firmeza de su línea dorsal, poniendo el acento en su femineidad y aptitud reproductiva. En los toros, el jurado valoró la condición corporal sin sobreengrase, el notable desarrollo escrotal y las masas musculares. La balanza entre los machos se inclinó hacia el Gran Campeón por su mayor elasticidad al desplazarse y corrección en el tren posterior, mientras que el Reservado sobresalió por su destacada masa carnicera.
Para Raúl Zabala, la jura tuvo un matiz emotivo y un objetivo de divulgación técnica: "El Senepol no vino a competir, vino a sumar a la ganadería nacional", enfatizó el criador, quien tras años ligado al Angus Colorado decidió orientarse de lleno a esta raza carnicera y adaptada, destacando el creciente número de productores que se acercaron a los corrales del Prado interesados en incorporar su genética.
